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Bases de participación en el Libro Colectivo

Foto: Martina Bertolini
En ¿Por qué llora esa mujer? nos proponemos escribir y editar un Libro Colectivo con narraciones testimoniales de las mujeres que padecieron o padecen algún tipo de violencia (domèstica, ….
Por el hecho de ser mujeres. Ese es el punto de partida para la escritura de la narración. Por lo tanto, cada texto será, en primer lugar, un trabajo de escucha. Escuchar el relato de las víctimas contando su propia historia es el primer paso para escribir los relatos.
Escucharlas, lo resaltamos, incluso varias veces si fuera necesario.
La narración se escribirá siempre en la primera persona de la voz de la protagonista, para que en cada texto aparezca la voz callada de las mujeres. Se admiten narraciones testimoniales sobre la propia experiencia.
En ningún caso se aceptarán textos de ficción.

Los relatos pueden mencionar el nombre real de sus protagonistas, contener una inicial que se corresponda o no con su identidad, o un nombre diferente al nombre real, si la protagonista a…
Entradas recientes

Filos, de Flor Codagnone

I
Estoy fingiendo que no te quiero, que no me importa
la hoguera, la bolsa negra, la asfixia terrena, el vientre herido, el residuo del residuo en el que me convertís cada vez que te molesta mi sexo. Cada cadáver de mujer soy cada cadáver de mujer, soy cada falta, cada mujer que falta.
II
Han apuñalado mi nombre una vez por lo que pienso, otra por lo que digo, una más por cómo visto. Han rasgado el género que me cubre y dieron una puntada en mi vientre. Fue a la vista de todos: Mi sexo no es falta
El libro se puede descargar o leer online aquì.




Flor Codagnone nació en Buenos Aires en 1982. Es licenciada en Periodismo. Realiza trabajos de edición, traducción y corrección. Brinda talleres y clínicas literarias. Junto con María Magdalena forma el proyecto poético Trémulas. Participó de la antología Rock del país (Universidad Nacional de Jujuy, 2010), del libro Hablemos de angustias (Letra Viva, 2013) y de la colección de poemas Esto pasa. Poesía en Buenos Aires (Llanto de mudo, 2015). Escribió con Nicolás Cerruti…

Jenny, por Hugo Paternoster

Mi nombre es Jenny, vivo en Neuquén. Conocí a mi segunda pareja a fines del año 1998. Estuvimos conviviendo un tiempo y decidimos casarnos. Yo ya tenía a mi primera hija, que en ese momento tenía dos años. Él empezó a golpearme a la semana de habernos casado. 

Al poco tiempo nos fuimos a vivir a EEUU, pero no me adapté y bajamos a México, donde nació mi segundo hijo. Mi ex empezó a golpearme todos los días, también delante de mis chicos. Lo echaba de casa pero volvía, me pedía ver a los chicos y decía que iba a volver al psiquiatra, me prometía que iba a hacer el tratamiento. Sus amigos me contaban que se había querido suicidar tomando pastillas o que se había querido ahorcar.

En 2003 volví de México, la situación era insostenible. Desde allá, él me llamaba por teléfono para decirme que volviera y me amenazaba con venir a buscarme.

Con la Argentina en crisis, volví a México. Allí conseguí trabajo, en realidad, siempre fui el único sostén de la casa. Él volvió a golpearme. Un día, ademá…

Testimonio de Carmen Rivera

Apelo a una carta que nunca pude hacerle llegar a Cristina Fernández de Kirchner, por tratarse mi ex de un personaje público. 
Por razones obvias —miedo de que me pase algo-- no utilizo mi nombre verdadero. La carta está fechada a fines del año 2014, porque fue ese momento en que sucedió todo:


Estimada señora Presidenta de la Nación Argentina:
Soy la esposa legal, durante 35 años, de un asesor y encuestador kirchnerista, al que llamaré A.L. y me dirijo a Ud. porque por convicción personal (soy kirchnerista de la primera hora) no podría nunca enviar una carta de lectores al diario La Nación, por ejemplo, para “comidilla” de la oposición.
Mi intención es que Usted, Presidenta, esté enterada de los hechos que voy a denunciar, pero no he encontrado vía que me garantice que esta carta llegue solo a sus manos. Ninguno/a de los/las funcionarios/as, periodistas, militantes, etc., a quienes  les pedí se la envíen, siquiera me respondieron. Y eso los/as más respetuosos/as. Porque la mayoría me trat…

Labio partido, por Ana Julia Di Lisio

Tuve muchas dudas en dar mi testimonio, pero me decidí porque pienso que puede ser un granito de arena más para poder avanzar en esta lucha.
Nací mujer y primogénita en una familia italiana conservadora. Como eran los ’80, mis papás no supieron que iban a tener una nena hasta que nací y desilusioné a muchos familiares sólo al dar el primer respiro.
Ni papá ni su familia pudieron superar el hecho de que yo no hubiera nacido hombre. “Tuviste una calabaza“, le decían mis abuelos a mi papá. Cuando yo tenía cuatro años, mi papá me sacó de una reunión familiar colgando de mi brazo. No me acuerdo bien por qué, sí que me llevó zamarréandome hasta la barrera de Turdera. Fuimos hasta un lugar en donde no había nadie y, frente a las vías, ya en el piso, me pegó a escondidas de todos hasta que me partió el labio.
Las escenas de mis papás discutiendo y las sillas volando para golpearse, eran frecuentes. Luego de esas batallas, se cenaba con toda normalidad y sin ninguna explicación. Mientras comíam…

Abrió una cátedra libre sobre el aborto como problema de salud en la UBA

La materia se dicta, de manera extracurricular, en la Facultad de Medicina. En la primera clase se destacó la oportunidad para brindar a los futuros profesionales de la salud una visión enfocada en los derechos y no en el punitivismo. Las preguntas y las dudas de los estudiantes.

Unos cien estudiantes de diferentes carreras asistieron a la primera clase en el aula de Histología. Imagen: Guadalupe Lombardo


“Bienvenidos a la cátedra libre El Aborto como problema de salud pública. Estamos muy contentos de poder decir esto en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA)”. Lo único que se escuchó después de esa presentación fue un sostenido aplauso de más de cien estudiantes que rebalsaron el aula de Histología para la primera clase de esta materia que busca formar a profesionales de la salud para que acompañen a las mujeres –y a todas las personas con capacidad de gestar– que decidan interrumpir voluntariamente su embarazo. La cátedra libre, que aún no fue institucionaliz…

Las que lloran, por Silvana Aiudi

Nuestra amiga Silvana Aiudi hizo esta nota para La Vanguardia digital. Allí hablamos del proyecto, del libro colectivo, de lo que fuimos pensando en este tiempo.

Les dejamos el link: http://www.lavanguardiadigital.com.ar/index.php/2017/08/09/las-que-lloran/

Gracias, Silvana.

Elisabeth Rasgido. Testimonio de su prima Julia, por Silvana Aiudi

De la Eli yo me entero cuando la llevaron detenida. No vivo con ella. Me llamó mi tía y me dijo que hubo un allanamiento en la casa de Elisabeth. La policía buscaba una tal Chucky, alias Chucky. Le preguntaron si ella era alias Chucky y la Eli dijo que sí. El oficial tenía una orden de allanamiento y de detención. ¿Sabés qué vamos a hacer? Presentate mañana en la comisaría de Tortuguitas, le dijo el oficial de calle. Entonces ella fue y se presentó porque había una orden. Cuando fue, quedó detenida un tiempo en la comisaría de Tortuguitas y, después, la llevaron a San Martín. Mi prima Elisabeth es analfabeta, no sabe leer ni escribir, también le cuesta hablar. Mi tía me presentó a Carolina Abregú, nos empezamos a mover y, bueno, desde el 23 de diciembre está con arresto domiciliario en la casa. La Eli vive en Grand Bourg, casi llegando a Tortuguitas. Tiene un bebé chiquito y, cuando le pasa algo al bebé, no puede salir, tiene que esperar que llegue alguien por esa maldita pulsera. La a…